La reforma integral de esta vivienda de 190 m² transforma por completo el espacio para mejorar el confort térmico, acústico y funcional.
La distribución se organiza en dos zonas claramente diferenciadas, de día y de noche, mediante tabiquería de placa de yeso laminado de alta densidad con aislamiento interior de lana mineral, mejorando el aislamiento acústico entre estancias.
El gran salón-comedor se conecta visualmente con la cocina para potenciar la amplitud y la entrada de luz natural. Ambos espacios pueden independizarse mediante un sistema de puertas correderas de suelo a techo integradas en los paramentos, permitiendo aislar visualmente la cocina y reducir ruidos u olores sin perder luminosidad.
La zona de noche alberga la suite principal con vestidor y baño privado, junto a los dormitorios secundarios y baños adicionales. Los pavimentos y alicatados porcelánicos de gran formato aportan continuidad visual y una imagen limpia y contemporánea.











